Episodio 124. Ashtanga Yoga de Patanjali: los 8 pasos del yoga
Si practicas yoga desde hace tiempo, seguramente conoces las posturas.
Quizá también la respiración.
Tal vez incluso la meditación.
Pero hay algo que muchas veces se queda fuera de la conversación: la filosofía que sostiene todo eso.
La mayoría de las personas practican yoga en la esterilla sin conocer el mapa completo que hay detrás. Y ese mapa no habla de flexibilidad ni de fuerza. Habla de mente, ética, atención y transformación interior.
Ese mapa es el Ashtanga Yoga de Patanjali.
Y no, no estamos hablando del estilo dinámico moderno que probablemente te venga a la cabeza.
Estamos hablando del sistema clásico que estructura el yoga como un camino de ocho pasos hacia una mente más clara y una vida más consciente.
Vamos a verlo con calma.
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¿Qué significa Ashtanga Yoga?
La palabra “Ashtanga” viene del sánscrito:
- Ashta = ocho
- Anga = miembros o pasos
Ashtanga Yoga significa literalmente “el yoga de los ocho miembros”.
Este sistema aparece recogido en los Yoga Sutras de Patanjali, uno de los textos fundamentales del yoga clásico.
Es importante aclarar algo que genera mucha confusión:
El Ashtanga Yoga de Patanjali no es lo mismo que el Ashtanga Vinyasa moderno popularizado por K. Pattabhi Jois.
El primero es un sistema filosófico y psicológico.
El segundo es un método físico estructurado en series dinámicas.
Comparten nombre. No comparten enfoque.
¿Quién fue Patanjali y cuál era su propuesta?
Patanjali fue el sabio que recopiló y sistematizó las enseñanzas del yoga clásico en los Yoga Sutras, alrededor del siglo II a.C.
El Yoga Sutra 1.2 de Patanjali, «Yogaś citta-vṛtti-nirodhaḥ», define el yoga como el cese o la quietud de las fluctuaciones (vrittis) de la mente (chitta). Significa aquietar las perturbaciones, pensamientos y emociones para alcanzar un estado de paz interior, consciencia plena y conexión con nuestro ser verdadero.
Es decir, el objetivo del yoga no es dominar el cuerpo.
Es comprender y estabilizar la mente.
Y para eso propone un camino progresivo estructurado en ocho pasos.
Los 8 pasos del Ashtanga Yoga de Patanjali
Aquí está el núcleo del sistema. Y aquí es donde muchas personas descubren que el yoga es mucho más amplio de lo que imaginaban.
1. Yama — ética hacia los demás
Principios de conducta social: no violencia, veracidad, honestidad, moderación, no acumulación.
No es moral rígida. Es coherencia en la relación con el entorno.
2. Niyama — disciplina personal
Prácticas internas como la limpieza, el contentamiento, la autodisciplina, el estudio y la confianza en algo más grande que uno mismo.
Es el trabajo interior cotidiano.
3. Asana — postura
Y aquí viene algo interesante.
En los Yoga Sutras, asana no significa secuencia compleja.
Significa postura estable y cómoda.
La postura es un medio, no el fin.
4. Pranayama — regulación de la respiración
El trabajo consciente con la respiración como puente entre cuerpo y mente.
Regular la respiración es regular el sistema nervioso.
5. Pratyahara — retirada de los sentidos
Aprender a no reaccionar automáticamente a cada estímulo externo.
En una era de sobreestimulación constante, este paso es más actual que nunca.
6. Dharana — concentración
Sostener la atención en un objeto sin dispersarse.
Entrenamiento mental puro.
7. Dhyana — meditación
Cuando la concentración se vuelve continua y fluida.
Aquí empieza la verdadera estabilidad interior.
8. Samadhi — integración o absorción
Un estado de profunda claridad donde la separación entre observador y experiencia se disuelve.
No es algo místico inalcanzable. Es el resultado natural de una mente entrenada.
¿El Ashtanga Yoga es solo físico?
No.
Y aquí es donde se desmonta uno de los grandes malentendidos actuales.
El sistema de Patanjali dedica muy poco espacio a las posturas. El foco está en la transformación mental y en la ética de vida.
Si solo practicamos asana sin integrar el resto, estamos utilizando una parte mínima del mapa.
Y no es una crítica. Es una invitación a ampliar la mirada.
Cómo aplicar los 8 pasos del yoga en la vida diaria
Aquí es donde todo se vuelve interesante.
Porque esto no es teoría antigua. Es práctica cotidiana.
- Yama puede ser elegir responder sin agresividad en una discusión.
- Niyama puede ser sostener una rutina que te hace bien aunque tengas pereza.
- Asana puede ser mantener una buena postura mientras trabajas.
- Pranayama puede ser respirar antes de reaccionar.
- Pratyahara puede ser dejar el móvil fuera de la habitación.
- Dharana puede ser terminar una tarea sin hacer multitarea.
- Dhyana puede ser estar presente mientras escuchas en una conversación.
- Samadhi se cultiva indirectamente trabajando en lo anterior.
El Ashtanga Yoga no se practica solo en la esterilla.
Se practica en cómo vives.
¿Cómo empezar a practicar el Ashtanga Yoga de Patanjali?
No hace falta cambiar tu vida ni tu práctica de golpe.
Empieza por ampliar la mirada.
Pregúntate:
¿Estoy siendo coherente con mis principios en el día a día?
¿Trabajo mi atención además de mi cuerpo?
¿Uso la respiración como herramienta real?
El camino no empieza en la postura más compleja.
Empieza en la conciencia.
El yoga es un mapa completo (y pocas veces lo exploramos entero)
La práctica física es muy valiosa.
Pero el yoga clásico es un sistema de transformación profunda.
Y cuando entiendes los ocho pasos, la esterilla deja de ser un lugar aislado y se convierte en laboratorio para la vida real.
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Porque conocer el mapa cambia la forma en la que recorres tu camino.
Te agradezco mucho que hayas decidido compartir este ratito de yoga conmigo, me encantará que me dejes un comentario en Spotify, en Youtube o en nuesto canal de Telegram y sobretodo, muchas gracias por unirte a La Escuela online en Enyógate.com, porque de esa manera lo que hago cobra sentido y además me ayudas a que pueda seguir ofreciendo espacios como este.
Te espero en el próximo episodio. Que tengas un día estupendo, consciente y lleno de sentido. Namasté.


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